Me he dado cuenta de que mi mayor problema es el de taparme los oídos y robar campanas. De niño me parecía muy gracioso, pero así soy yo. Por ejemplo, en el año 22, compré un NFT de Takashi Murakami, y en el fondo ya sentía que no iba bien, pero aún quería evitar la decisión, no actuar, engañándome a mí mismo pensando que podría recuperarme. Me lavé el cerebro con amigos del grupo, y al final todo se fue a cero. Después, al jugar con dogs y blob, fue el mismo proceso. En realidad, ya sentía que no iba bien, pero no quería aceptarlo. Taparme los oídos y robar campanas parece ser mi código subyacente, siempre evadiendo, sin querer enfrentar los problemas. Este artículo está patrocinado por #BCGAME|@bcgame