Hace años recibí mucha presión para hacer que Arbitrum fuera completamente de código abierto. En su lugar, elegimos el código de fuente comunitaria. El código es público. Cualquiera puede usarlo y modificarlo a su antojo. Pero si construyes sobre la plataforma de Arbitrum, contribuyes con un 10% de vuelta a la DAO de Arbitrum. Principio simple: Código de fuente comunitaria. Si te beneficias del ecosistema, eres parte de él. Como un requisito. No como una opción. Hemos tenido equipos que nos dicen que solo adoptarían la tecnología si fuera completamente de código abierto. Tomamos una decisión deliberada: Código público. Construcción sin permisos. Contribución obligatoria a la DAO. No porque temamos la competencia. Porque un ecosistema sin alineación económica corre el riesgo de explotación. Si se puede extraer de un stack sin contribuir de vuelta, eventualmente se hará. Los modelos de negocio no son algo de lo que debamos alejarnos en cripto. Si queremos que las economías independientes y abiertas perduren en la cadena, la capa fundamental también debe perdurar. Eso requiere un modelo de negocio real. Estamos orgullosos de la decisión que tomamos, por la plataforma y por la comunidad. Si queremos que las economías independientes y abiertas duren, este es el camino más creíble hacia adelante.