Solo 1 minuto de enfado puede debilitar tu sistema inmunitario durante 4 horas. Antes de perder la paciencia, recuerda: un minuto de rabia puede costar cinco horas a tu salud. Las investigaciones muestran que incluso un breve estallido de ira inunda el cuerpo con hormonas del estrés como el cortisol, que pueden apagar partes del sistema inmunitario durante cuatro o cinco horas después. Durante esa ventana, tus defensas contra virus, bacterias e inflamación son notablemente más débiles, lo que te hace más propenso a enfermar. No solo duele la ira explosiva. El estrés crónico causado por la frustración reprimida o la tensión continua tiene el mismo efecto corrosivo, erosionando progresivamente la inmunidad y aumentando el riesgo a largo plazo de enfermedades cardíacas, diabetes e infecciones frecuentes. La conclusión es clara: aprender a mantener la calma no es solo sentirse mejor en el momento. Herramientas sencillas—respiración profunda, atención plena o un paseo rápido—pueden proteger tu cuerpo del daño oculto de las emociones negativas. Mantener la calma literalmente te mantiene más sano. [Glaser, R., & Kiecolt-Glaser, J. K. (2005). Disfunción inmunitaria inducida por el estrés: implicaciones para la salud. Nature Reviews Immunology, 5(3), 243–251]